Amor a la danza, pasión a la vida.

Este mes de febrero es típico encontrar artículos sobre parejas, amistad y mucha mercadotecnia de globos, flores y chocolates. En Rakasse, hablaremos del amor de una forma diferente, hablaremos de danzar con amor.

La vida de un bailarín, tal como la de una pareja tiene sus encantos y des encantos. Pero, el amor sigue uniendo a estos bailarines a su danza.

¿Qué hace la danza que enamora?, ¿qué hace que no se pueda dejarla?, ¿qué hace que somos tan adictos a ella? en cualquiera de sus adicciones más bellas (mirando, siendo crítico de danza, fotógrafo, haciendo el perfomance o solamente escuchando la música)

El amor por la danza es algo que sólo los bailarines nos pueden explicar; y vienen a mi mente charlas, entrevistas y conversaciones que he tenido con diversos artífices de la danza en México, que sólo me queda una sola reflexión: Amar la danza es una pasión. Y es una pasión a su vida, a su entrega, a sus ganas, energía, ensayos, es una forma de vida. Y amar, también es sentirse vivo.

Como periodista de danza, sólo puedo reafirmarlo: ¡LOS BAILARINES AMAN SU DANZA, AMAN SU VIDA! su forma de vida! llena de vitalidad, energía, pasión, sentimiento… uff!!

Podría decir tantas cosas, pero jamás me acercaría al concepto del amor a la danza que ellos expresan en su movimientos, giros, estética, imagen y presencia escénica, e incluso, cuando en los ensayos están dando todo, en un desgarre de los sentidos para conmocionar a cualquiera que los mire.

Este pequeño editorial del mes de Febrero, quise dedicarlo a ustedes, quienes bailan por una única razón: AMOR A LA DANZA.

Y como dicen por ahí, en todas sus formas… ¡Pues bienvenido sea el amor!

Feliz mes del amor y amistad.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *