Colapso Oriental

Colapso Oriental

Stephanie Monzerrat

 

Hace mucho tiempo que quería escribir acerca de este tema, por ser tan extenso tan controversial y tan difícil de abordar sin lastimar susceptibilidades, pero no había podido elegir el tiempo perfecto para hacerlo. Dos años atrás compartí un par de memes que hacían alusión a lo que pasaba en el medio de danza, justo hoy me sorprende que tanto tiempo después sigamos no en lo mismo por el contrario me atrevo a decir que peor…

 

Espero que ya se estén imaginando por donde va la  cuestión, el colapso Oriental al que nos enfrentamos, es solo una de las consecuencias de lo que es realmente la danza en México, aún recuerdo con asombro la primera vez que escuche que se tenía que pagar por bailar aquí, durante todo el tiempo que estudie en Colombia jamás me había tocado pagar por bailar literal, quizás porque eran eventos internos y María, maestra, se encargaba  de gestionar todo, nosotras invitábamos a x cantidad de personas, no teníamos un mínimo que cubrir. Mucho menos recuerdo haber danzado para un teatro medio lleno, jamás semi vacío… confieso que fue un choque muy fuerte para mí empezar a entender cómo funcionaba aquí el mercado.

 

No podía entender cómo es que la danza había crecido tanto y se había difundido mucho más pero el público general no acudía a nuestros eventos, no pagaban libremente por acudir a un show de danza oriental. Con el paso del tiempo empezaron a surgir organizadores de eventos pequeños, medianos y grandes.

 

 Algunos con excelente organización otros aprendiendo en el camino, pero todos con una meta semejante: Brindar espacios de aprendizaje, desarrollo y crecimiento del nivel en general. Pero esta nueva ola de producciones trajo consigo la falsa ilusión de que estos eventos son un “negocio de oro” y que el organizador se vuelve millonario cada que realiza uno… si bien es sabido que no trabajamos solo por amor al arte, tampoco las ganancias (si quedan) son estratosféricas.

Y así empezaron a brotar eventos por doquier, cada vez más grandes, más caros, más y más y más frecuentes, al punto de haber 7 u 8 eventos por mes. Lógicamente no hay mercado que aguante una oferta tan inmensa sin que colapse. Los resultados que tenemos por estas acciones son muy claras: eventos vacíos, precios bajísimos, talleres sin alumnos, las mismas caritas en todos lados, etc.

Y no es que solo algunos tengan derecho de organizar eventos, claro que no, pero debemos estar conscientes que no somos Egipto, para darnos el lujo de tener 3 festivales majestuosos en el mismo mes,  misma semana y a full de gente… ojalá fuera posible en México.

Nuestro mercado nacional, regional y local no tienen nada que ver con el mundo de gente que  visita Egipto con el solo objetivo de hacer danza ¿Por qué pensar que  habrá gente para 9 eventos el mismo fin de semana? Muy complicado.

Muchísimo más difícil es para el organizador de eventos internacionales, eso es otro asunto, porque dependen en su totalidad de la disponibilidad del artista, no es como un evento nacional, donde los artistas tienen agendas más desahogadas y que con el simple hecho de estar en el mismo país y en mayoría de ocasiones en la misma ciudad, la selección de fechas es pan comido. No me imagino diciéndole a una personalidad  extranjera, no esa fecha no puedo porque hay eventos locales… ellos dicen “tengo disponible esta fecha, te interesa adelante, si no es así la siguiente libre es x día”

Debemos tener tolerancia y entender esto, en lugar de criticar y ocupar la doble moral para decir lo que realmente pensamos y sentimos.  Todos compartimos un mismo amor por la danza y es ese amor el que nos mueve e impulsa para crear espacios donde podamos capacitarnos y crecer.

Así que no queda más que pensar y crear cosas nuevas en lugar de copiar lo que ya otros hicieron y funcionaron perfectamente porque el momento y el mercado estaba en otra situación, entendamos que ahora s  completamente diferente a lo que se vivió en esos años de gloria.

De seguir con este modelo y orden de ideas el pronóstico es muy obvio:

Mil organizadores pero ningún consumidor

Eventos vacíos

Proyectos cancelados

Decadencia de la comunidad

La solución no está en seguir bajando costos, regalando el trabajo, haciendo campañas monetarias, hablando sin actuar, criticando, hablando mal de los colegas, desprestigiando, terminaremos pagando a la gente para que venga a los eventos… Pero no creo que los artistas paguen por venir.

 

Los consejos que esta semana puedo darles es:

  1. No hacer eventos por hacer, pensemos en ofrecer cosas novedosas, que aporten, que nutran y enriquezcan nuestra danza
  2. Organizar cuando si y cuando no es muy complejo, tratemos de evitar en lo posible empalmar y si no se puede, hagamos competencia leal, no hables más de otros aparatos ganar
  3. Lo más importante BUSQUEMOS NUEVOS ESPACIOS somos millones de personas en México como para cerrarnos a una pequeña parte y pelear por ella
  4. Seamos profesionales
  5. Fomentemos la calidad no la cantidad
  6. Dejemos de agendar la vida, quizás no estemos aquí mañana

 

Para Rakasse

Stephanie Monzerrat

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