Escuelas Exprés de Danza Oriental

Escuelas Exprés de Danza Oriental By Stephanie Monzerrat

Últimamente me he encontrado con publicidades en muchos medios de “Escuela de Danza Oriental…” con nombres cada vez más imposibles de pronunciar, algunos haciendo alusión al Corán, muchas más con frases con tanto peso religioso como “Eid Mubarak” por mencionar alguno.

Lo cual ha llamado mucho mi atención lejos de criticar a reflexionar acerca de  ¿qué se podrá recibir de una escuela que desconoce que el significado de su nombre es religioso y por lo tanto inadecuado para una escuela de danza? ¿Qué podemos esperar de la dirección de una escuela que no tiene conocimiento de la cultura a la que está representando a través de la Danza? ¿Qué se podrá esperar si dentro de su publicidad encontramos por “logos” simbología religiosa?

Nuevamente creo que todo esto se deriva de la falta de interés por conocer más allá de 5,6,7, shimmie-giro y la inmensa necesidad de brillar y destacar de forma exprés. En alguna ocasión recuerdo que llego a mi escuela una chica muy interesada en aprender danza para dar clases y poner su escuela, sus preguntas fueron ¿En cuánto tiempo puedo dar clases? ¿Por qué dura un año el nivel básico? ¿no hay curso corto? Yo vi otro anuncio donde en 3 meses entregaban el título de maestra de Danza Arabe o Bellydance ¿Se pueden estudiar las dos cosas?

En ese momento tuve un lapsus estupidus en el que mi cerebro entro en shock al darse cuenta que llevaba invertido más de 10 años de su vida estudiando algo que se podía resumir en 3 meses, irónicamente por supuesto… ¿Qué fuerte no?

Pase más de dos semanas reflexionando en la visita de esta chica y sus comentarios, obviamente, no se quedó y se inscribió al curso exprés y me imagino que estará dando clases en su propia escuela.

Y es que hablar del espacio físico que representa una escuela de danza nos lleva a concluir que es muy sencillo montarla, necesitamos:

1.- Local o espacio amplio con ventilación
2.- Espejos con una altura necesaria para poder ver completo el trabajo corporal
3.- Servicios básicos (baño, cambiador, guarda ropa)
4.- Piso apropiado para danza (si estamos siendo correctos) si no esto no causa mayor problema 5.- Equipo de Sonido
6.- Toda la decoración que desees

¿Sencillo no? ¡Ya estás lista para abrir tu propia escuela!

El siguiente paso es llenar de publicidad cuanta red social manejes, creada claro por TI MISMA, así como toda la imagen corporativa que incluye logo, slogan, políticas, valores, etc. Porque obvio no vas a gastar en algo innecesario… aunque no seas un profesional en el tema no todo es Illustrator y Photoshop ahora tenemos demasiadas aplicaciones que pueden hacer esto desde el celular ¡sin gastar un peso!

Entonces si poner una escuela es tan sencillo, ¿Por qué aprender a hacer maestra de danza árabe tiene que ser tan complicado? La gente empieza a tomar clases de aquí y de allá sin seguir un patrón de evolución, apropiación y aprendizaje real, porque como es tan fácil, pues no vale la pena invertir en estudiar teoría, pedagogía, ritmos, interpretación musical, creación coreográfica, manejo de elementos, folclore, tradición, cultura, mkt y publicidad y tantos y tantos temas que hay por aprender en la danza como disciplina artística y modelo de negocio.

Es mucho más fácil ver un video de YouTube de alguna coreografía padrísima de velo y copiarla, es más profesional ir a los Workshops extranjeros para colgar en mi escuela que estudie con grandes maestros, aunque no entendí un carajo ni logre hacer media coreografía porque desconozco la técnica básica, con mayor razón desconozco el montón de movimientos que hizo, pero estoy súper contenta porque ya tome clase con ellos y obviamente baile en la gala, entonces eso me da valor curricular para dar clases…

Vale más la pena invertir desde $4000 MN en un curso con extranjero (que por supuesto son buenísimos) que ir a clases regulares con alguna maestra consolidada durante todo el año, o sea, “Yo soy maestra de danza árabe” aunque solo lleve un año o menos de haber conocido la danza…

Por supuesto que todo el mundo tiene derecho a cumplir con sus sueños y crecer en cualquier ámbito, pero siempre de una forma profesional que garantice respeto, calidad y veracidad en los temas que se están impartiendo y/o abordando, yo no conozco a ninguna bailarina de Ballet que haya estudiado 1 año para ser bailarina profesional y ejercer la carrera junto con la docencia.

Entonces, ¿por qué nuestra danza si debe ser así? Nos preguntamos porque no es reconocida como una disciplina completa y profunda que sea capaz de otorgar un título real a sus ejecutantes… aquí está la respuesta, si se ofrecen cursos que “avalan” que eres maestra en menos de 3 meses pues obviamente ninguna institución seria se molestara en voltear a vernos.

La primera vez que di clase estaba muy nerviosa, llevaba más de 7 años de estudio, recibí asesoría de una excelente docente y aun así me sentía con mucho miedo e inseguridad por no ser capaz de cubrir las necesidades de las chicas que estaban confiando en mi para iniciar o continuar su camino en la danza, con mucha más razón si no lo hacía antes a partir de ese momento supe que mientras siguiera en este camino jamás podría detener mis estudios y capacitaciones. Para así poder cubrir al máximo las expectativas y crecimiento de mis alumnos.

Así que no entiendo cómo puede haber personas que se “avientan como el borras” a improvisar todo, por eso vemos con más frecuencia grupos numerosos haciendo todo menos danza oriental, con vacíos técnicos y teóricos enormes, con coreografías de nivel menos que precario y clases por supuesto cada vez más baratas casi que regaladas ($20 pesos c/u). Llegando a compararse con actividades aeróbicas masivas como: zumba, step, spinning, etc.

Lo único que logran con esto es desacreditar la danza, reducir al mínimo la capacidad de adoptarla como modelo de negocio único, acostumbrar a la gente a pagar mucho menos de lo justo por una mensualidad o clase y claro que exista una sobrepoblación de escuelas de danza que superan increíblemente la demanda, haciendo que en nuestro mercado exista una demanda elástica ( en palabras cristianas, esto significa que: si subes el precio de tus clases se reducirá considerablemente el número de alumnas que tengas , porque hay 100 escuelas más esperándolas con un precio de risa) aunado a esto la competencia desleal, claro.

Los consejos que les puedo dar esta semana son:

1.- No volemos antes de gatear, todo llega a su tiempo y una maestra preparada y estudiosa siempre será mejor valorada y apreciada que una que se conocida por su intensa actividad en las redes sociales.

2.- El estudio de esta y cualquier otra danza jamás se acaba, no dejes que muera en ti la sed de conocimiento.

3.- Si ya eres maestra, realiza un análisis de tu trabajo y forma de proceder como ya lo he mencionado muchas veces “No tenemos la verdad absoluta de nada” seamos humildes para trascender en la vida, siempre hay algo que aprender y mejorar.

4.- Las carencias teóricas que no sean cubiertas aflorarán en las ejecuciones coreográficas que se realicen, para bailar armónicamente hay que entender la danza.

5.- Estudia y prepárate en cuantos temas se te ocurran que pueden enriquecer y garantizar que tus clases sean lo más completas posible.

6.- Estudia siempre en orden y con coherencia, no es posible aprender a danzar con “alas de isis” y años después hacer un curso de giros.

7.- No sé si en otros países se de este fenómeno, en mi experiencia al menos en Colombia no era tan evidente, pesaban más las escuelas formales y reales que las exprés. Me dolería mucho pensar que es una consecuencia de la idiosincrasia mexicana.

Para Rakasse: Stephanie Monzerrat

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