Ética en la Danza ¿Coincidencias o Plagios?

Esta semana continuamos con el serial “Ética en la Danza” y el tema que abordaremos será muy controversial y difícil de desarrollar… coincidencias, plagios, copias, inspiraciones, réplicas, etc. Son algunas formas de llamar a un fenómeno que a menudo se presenta en el medio de la Danza Oriental y estoy segura en muchos medios más.

 

El hombre normal sólo utiliza un 10 % de sus facultades psíquicas latentes. Afirmación hecha por William James, padre de la Psicología Moderna.

 

Que increíblemente no ha sido comprobada o refutada…pero yo quiero pensar que no es verdad y que el “hombre normal” puede utilizar mucho más que el 10% de sus facultades, porque somos increíblemente creativos, ingeniosos, capaces de desarrollar y realizar infinidad de actividades, proyectos, artefactos, etc.

 

Entonces ¿Por qué sucede este fenómeno? ¿Por qué vemos más de una vez el mismo evento, coreografía, proyector, propuesta?

Si bien, es cierto que no hay un hilo negro que inventar o un tesoro que descubrir a nivel de proyectos e ideas, como seres pensantes si tenemos la capacidad y obligación de reinventar y crear propuestas frescas acorde a nuestros propios objetivos e intereses. Considero que puede ser muy probable que a más de dos personas se les ocurra una misma idea, por el medio en el que nos desenvolvemos, por la influencia de los maestros que nos guían, por moda, situaciones específicas que se vivan en el momento y las necesidades que la comunidad va presentando.

 

Lo importante aquí es el nivel de Ética que cada persona posee,  para saber cuándo es necesario cambiar el rumbo de un proyecto y/o dar los créditos correspondientes a la persona que nos ha generado esa inspiración para crear una versión propia del evento o proyecto en cuestión. Este simple acto de humildad evitaría tantos malos entendidos, habladurías, desacuerdos, chismes y hasta peleas.

 

Es muy natural que algún proyecto si es afín a mis ideologías y metas, me parezca extraordinario y me inspiré a:

*Recrearlo

*Reinventarlo

Pero ambas situaciones obedecen a una sola regala: ÉTICA y RESPETO para iniciar mi propia versión y otorgar el honor a quien lo hizo primero… sin embargo el ego se presenta indudablemente, frenando esta necesidad de brindar reconocimiento.

 

Envolviéndonos en una seria de falsas justificaciones para “agenciarnos” el trabajo de alguien más sin que la consciencia y el buen juicio intervengan. Porque… ¿qué pena no? ¿Cómo voy a aceptar que OTRA lo haya pensado primero que yo? ¿Por qué tengo que reconocer que es de alguien más? ¿Por qué no puedo hacerlo? ¡No es la única que puede!  ¡Estamos en un país libre! ¡Las ideas no tienen dueño! ¡Para todos sale el sol! …

 

Afirmaciones cómo estás solo nos llevan a lo que estamos viviendo en la comunidad: réplicas mal hechas de proyectos, coreografías mal ejecutadas, maestras y Bailarinas exprés, eventos sin contenidos, numerosos grupos carentes de conocimiento y propuestas, eventos eternos y la frase típica de “siempre lo mismo”.

 

No podemos olvidar que para muchas personas la danza es una forma de vida y un negocio más al qué hay que hacerlo productivo, principio con el que estoy de acuerdo, porque no podemos vivir de aplausos o pagar cuentas con shimmies… y es esta situación la que lleva a “imitar” lo que está de moda y lo que a la gente le está interesando. Pero MAL DESARROLLADO, porque no se detienen a estudiar, investigar, corroborar y practicar; simplemente lo reducen a “copiar y pegar” aunque no tengan ni idea de que se trata, cuál es el objetivo, si es o no correcto. Aquí solo cuenta estar de moda y recibir millones de “likes” y una falsa aceptación por quién sabe quién y claro tener “grandes” ganancias que hasta ahora no he conocido a alguien que sea MILLONARIO  por trabajar en la danza.

 

Lamentablemente vivimos en una sociedad en el que la piratería está presente en muchas cosas y naturalmente se extiende a la danza, desde la música que descargamos sin pagar, la coreografía de X maestra que vimos en YouTube y arbitrariamente usamos, el vestuario que el diseñador subió a sus redes sociales y lo mandas a hacer, lo que viste en una clase y presentas pero jamás dices dónde lo aprendiste, material que alguien más elaboró y usas como tuyo para clases y seminarios, nombre de proyectos, diseño de publicidad, manejo de redes sociales y hasta el mismo léxico que X o Y bailarina usa.

 

Todas estamos expuestas a ser víctimas del plagio alguna vez y ese argumento muy utilizado “siéntete orgullosa porque te copian” me parece hasta cierto punto absurdo, por sentirnos “orgullosas” y por consecuencia CALLAR es que se vuelve tan fácil copiar descaradamente, al fin nadie dice nada… no creo que esa sea una solución, debemos tomar cartas en el asunto y no permitir más plagios o “coincidencias”. Aunque se torne cansado y fastidioso es necesario para que podamos educarnos como gremio… quizás estoy siendo demasiado ilusa,  pero me gustaría poder aportar algo a este medio.

 

Somos perfectamente capaces de desarrollar maravillosas  propuestas propias, solo hay que esforzarnos, estudiar, analizar, soñar y materializar. Sin satanizar  claro el hecho de que siempre, podremos recibir influencia e inspiración de muchos entornos, pero nunca permitiendo que esa inspiración vaya más allá del 10% de nuestro proyecto… porque estaríamos a punto de convertirlo el replica y/o plagio.

 

Los conejos que puedo darles esta semana son:

 

1.- Ser siempre honestos y sinceros en todo lo que realizamos

 

2.- Si vamos a realizar una copia de algo que nos ha encantado, demos los créditos correspondientes y pidamos autorización para evitar malos entendidos.

 

3.- Ya todo está inventado… quizás si, pero hay 10001 maneras de combinar todo lo inventado y tener algo nuevo

 

4.- Honor a quien honor merece, no demeritemos el trabajo de los iniciadores

 

5.- Si eres maestro, fomenta en tus alumnos el respeto y vívelo día a día

 

6.- Si eres alumna, no te contamines queriendo ser alguien más, trabaja en ti y veras que es es mucho más provechoso y gratificante.

 

 

Para Rakasse

Stephanie Monzerrat

 

 

Un comentario sobre “Ética en la Danza ¿Coincidencias o Plagios?

  1. Hola, me llamo Florencia , amo la Danza Árabe… hago dúo con una amiga y la verdad que esta semana pasaron muchas cosas de las que hablaste , jaja me sentí re identificada … concuerdo muchísimo en lo que escribiste.
    Fue agradable leerlo después de una semana en la que viví mucho esas cosas y nada tuve la necesidad de escribirte…
    Gracias por publicar algo tan cierto y ojala que muchas lo lean, la Danza merece un entorno de verdadero sentimiento y no uno toxico de competencia y de puro ego…
    Bueno me despido, gracias nuevamente !!

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