No confundir ser crítico con criticona by Dalilah Ochoa

No confundir ser crítico con criticona by Dalilah Ochoa

Queda claro que todos podemos expresar lo que pensamos o sentimos, no obstante, hay una gran diferencia entre tener “un sentido crítico” y “ser un criticón”.

El filósofo Emilio Lledó dice al respecto “ Me llama la atención que siempre se habla de libertad de expresión, pero lo que hay que tener principalmente es libertad de pensamiento, ¿qué me importa a mí la libertad de expresión sino digo más que imbecialidades?” y esto es lo que se me viene a la cabeza cuando escucho tanta “crítica” dentro de la danza. Si obvio yo puedo decir –esto me gusta, o – esto no me gusta pero de ahí a soltarse diciendo cosas como: “hoy bailaste muy raro”, “ay no que vulgar”, “no tiene técnica”, “es que le falta nivel” , “que cuerpo tiene, yo que ella me ponía a hacer ejercicio”, “la pobre ni baila” , y así puedo escribir una cuartilla.

Es fácil muuuuy fácil ser criticón, ser crítico es lo difícil, porque ser crítico implica analizar y estudiar antes de opinar. Lo primero es —parafraseando a Descartes— hablo, luego hablo; lo segundo, pienso, luego expreso.
La que es criticona se la pasa juzgando la danza y persona de las demás, quiere descalificar a como de lugar sin otra intención que devaluar. La verdadera crítica solo la puede hacer un/una experta en la danza (pienso en Farida Fahmy y no me la imagino diciendo “esta pobre ni baila”) evalúan los aspectos negativos como positivos de aquello que esta analizando.
La criticona generaliza, echa mano a frases disfrazadas de verdad. La crítica argumenta, y busca construir no destruir. Pongamos por caso cuando dicen que el estilo libanés es vulgar, como si Dina la estrella egipcia fuera muy elegante con sus trajes exóticos.
Y bueno luego yo me pregunto ¿por qué?, ¿por qué somos criticonas?

Claro yo también he sido criticona (que pena pero es la verdad) y en mi mente pasan varias posibles respuestas como: porque vivimos en una cultura donde estamos acostumbradas a atacar las unas a las otras, es culpa del patriarcado, pero también los bailarines hombres caen en las redes de ser criticones, luego entonces, puede ser que tenga que ver con nuestras llamadas proyecciones, Wikipedia dice: “ es un mecanismo de defensa por el que el sujeto atribuye a otras personas las propias virtudes o defectos, incluso sus carencias (falta).”

Dicho de otra manera atribuimos al otro una necesidad que en realidad es nuestra, como cuando decimos que tal bailarina no tiene nivel, mas bien las que no nos sentimos con “el nivel adecuado” somos nosotras.
Las criticonas, tienen una opinión negativa de sí mismas. Y cualquier asomo de sus propios rasgos en otras, desata la crítica inmediatamente. En el fondo, quieren probar que las demás son tan malas como ellas mismas. Que nadie es mejor. Ver los defectos, las fallas o las equivocaciones de los demás, les genera una gratificación; es una manera de ignorar sus propios defectos, fallas y equivocaciones, escudándose en el prejuicio de que las demás son iguales o peores.

Por último me gustaría aclarar que como lo anterior que escribí sobre ser sponsor es mi punto de vista y solo es una mirada a lo que acontece dentro de la Danza Oriental en México.

Solo es una reflexión y bueno en definitiva no puedo hacer nada para que dejen de ser criticonas pero lo que si puedo hacer es dejar de serlo yo y probablemente tenga que estar monitoreando mis comentarios para dejar de ser criticona poco a poco y empezar a tener una visión crítica en la danza.
¡Saludos a todos!

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