Unión de vida: bodas orientales

A lo largo del tiempo, el matrimonio ha sido una institución social que crea un vínculo conyugal entre sus miembros, este lazo es reconocido socialmente, ya sea por medio de disposiciones jurídicas o por la vía de los usos y costumbres.

Para el oriente el matrimonio es una práctica recomendada por Dios, trascendental y necesaria en el hombre que permite crear y fortalecer vínculos afectivos, asegurar descendencia dentro del marco del amor y respeto.

Para llegar al matrimonio, en la cultura oriental, se dan varios pasos. El más importante es la negociación que se hace desde la parte del novio para conseguir el consentimiento de la novia y su entorno familiar. La negociación para llegar al matrimonio supone la existencia de negociadores, los clásicos casamenteros quienes deben llegar a un acuerdo entre las dos familias; no obstante, la mujer puede poner condiciones, como negar la posibilidad de una segunda esposa y negar un divorcio previo.

Se realizan dos fiestas, una para despedir a la novia de su casa en camino a su nueva vida y la segunda como despedida de soltero del novio. Al atardecer, los amigos del novio recogen a la novia, que se viste como una reina, demostrando riqueza y nivel social.

Como muchos saben, la cultura de aquel lado del mundo es completamente diferente a la nuestra tanto que, en las bodas, las mujeres no usan el clásico vestido blanco, sin embargo, esto no significa que la elegancia entre las parejas sea diferente.